El alcalde de Cádiz, Bruno García, ha reiterado en su discurso su compromiso por sanar las heridas de la ciudad. Cada proyecto pendiente, cada obra paralizada, representa una herida que necesita atención. Más de tres años después de asumir la alcaldía, el Teatro Pemán se convertirá en la primera herida sanada por el actual gobierno municipal.
La apertura del Pemán, programada para este próximo jueves, pone fin a 18 años de espera de un proyecto que se esperaba completar en un año. Desde 2005, se discutía la necesidad de reformar este teatro, que se pensó incluir en un concurso de ideas que resultó en la pérgola de Santa Bárbara. Sin embargo, fue en 2008 cuando se decidió cerrar el teatro de verano en espera de su rehabilitación.
En 2010 se presentó el primer proyecto básico, con la intención de iniciar las obras a finales de ese año. El PSOE, en ese momento, abogaba por la incorporación de una cubierta retráctil para el teatro. La entonces alcaldesa, Teófila Martínez, planeaba licitar la obra para su estreno durante el Bicentenario de la Constitución en 2012. En 2011, la obra se puso a concurso, interesando a 24 empresas con un presupuesto de 941.122,97 euros y un plazo de doce meses para la primera fase.
Las obras comenzaron en diciembre de 2011, con un horizonte de finalización en verano de 2013. Sin embargo, tras iniciar el derribo del antiguo teatro y la construcción de la nueva estructura de hierro, la obra se paralizó por falta de recursos para continuar con la siguiente fase, que requería 1,7 millones de euros.
En 2015, el Ayuntamiento cambió de administración y el nuevo concejal de Urbanismo, Martín Vila, prometió priorizar el Pemán y el Portillo. Sin embargo, su gobierno se marchó en 2023 sin haber avanzado en ninguno de los dos proyectos.
En 2016, se incluyó una partida de 250.000 euros en el presupuesto municipal para reanudar las obras, pero los trabajos no se retomaron. A lo largo de los años, se exploraron diversas alternativas, como integrar la pérgola en el teatro y buscar financiación de otras administraciones, así como la colaboración de la Universidad de Cádiz.
No fue hasta octubre de 2020 que se reactivó el expediente de la obra, presentando un nuevo proyecto que fue autorizado por Patrimonio, con la expectativa de inaugurar el teatro a finales de 2021. En abril de 2021, las obras se adjudicaron por 1,2 millones de euros y un plazo de ejecución de diez meses, pero la fecha de inauguración se retrasó al verano de 2022.
Con el actual gobierno de Bruno García, la obra acumuló más retrasos, y en septiembre de 2023 se rescindió el contrato, lo que obligó a reiniciar el proceso administrativo para licitar los trabajos pendientes. Desde entonces, el proyecto ha enfrentado múltiples contratiempos.
En 2024, el proyecto se replanteará nuevamente, con un coste que ya supera los 2 millones de euros, más del doble del presupuesto inicial.