Bahía y Provincia

El petaqueo se intensifica en la Bahía de Cádiz

El petaqueo ha alcanzado niveles alarmantes en la Bahía de Cádiz. Lo que comenzó como una actividad secundaria, dominada por clanes vinculados al tráfico de sustancias, se ha convertido en un desafío tanto para las fuerzas antidroga como para el sistema judicial, que lucha por establecer una jurisprudencia adecuada para los numerosos detenidos que llegan a los calabozos de la Guardia Civil y la Policía Nacional cada semana por delitos repetidos.

Un aspecto preocupante es que, en lugar de las pequeñas embarcaciones que solían utilizarse para transportar gasolina a las narcolanchas, ahora se están empleando embarcaciones de mayor tamaño. Recientemente, agentes de la Benemérita interceptaron un barco de 15 metros de eslora con 370 petacas que contenían casi 10,000 litros de gasolina, un recurso valioso para el tráfico de hachís y cocaína desde Marruecos y Sudamérica. En solo tres días de la semana pasada, la Guardia Civil incautó 16,600 litros de combustible en cuatro operaciones, estableciendo un récord.

Una de las preguntas que surgen es el origen de todo este combustible. Los petaqueros suelen recurrir a gasolineras menos concurridas en áreas rurales de Jerez, la Sierra o pequeños pueblos, prefiriendo gasolineras de autoservicio donde el precio es más competitivo. Esto dificulta la detección de sus actividades, como explica un agente involucrado en esta lucha constante.

A pesar de los riesgos, los petaqueros ahora se enfrentan a los agentes en lugar de huir o abandonar su carga. En operaciones recientes en las cercanías de La Barrosa, varios agentes resultaron heridos cuando los petaqueros embistieron sus vehículos para escapar. La imagen de embarcaciones cargadas de petacas de gasolina, preparadas para recoger droga de barcos nodrizas y desembarcar en las playas de Cádiz, Huelva o Portugal, se ha vuelto cada vez más común, incluso durante el día, por lugares como el Guadalete o los caños de Sancti Petri.

Este fenómeno representa una nueva normalidad en un negocio que continúa evolucionando para adaptarse a la situación actual.

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