«Dictadura de emergencia» por Alfonso Trastámara.
«Un sin vivir» sería la expresión que resume la sensación que me transmite la situación actual de nuestro país. Un mercado inmobiliario que no tiene reglas, una sanidad colapsada abocada al desastre, una educación que produce matones, una mentalidad empresarial retrasada, una desigualdad laboral que no responde a las necesidades reales y en resumen un caos que la democracia no es capaz de combatir. Ante estos problemas es necesaria una dictadura de la razón y la lógica, porque si se sigue siendo permisivo nuestra situación acabará en un desastre mayor.
Tras lo anteriormente dicho se me podrá acusar de rebelde o «facha». ¿Cómo puedes defender un modelo de gobierno de ese tipo?¿No coarta ese modelo la libertad de los ciudadanos? Esas son las preguntas y las acusaciones que lanzarían la sociedad. Y yo lo afirmo, es normal pensar eso porque la historia así lo indica, que el término «dictadura» hace referencia a un gobierno autoritario que impone unas ideas particulares y genera represalias contra aquellos que piensan distinto al poder gobernante. Reitero, es normal pensar eso porque la historia así nos lo ha enseñado y es lógico que así sea. Pero hay que mirar más allá, la humanidad y su tecnología evoluciona como para pensar que los términos son inmutables y no pueden cambiar, al menos no debería ser así si nos interesase (de verdad) el progreso de nuestra sociedad.
Vivimos actualmente en un bucle constante de reproches entre intereses partidistas, intereses individuales e intereses regionales, que no llevan a ningún pacto que de verdad impacte en solucionar los problemas reales que tenemos a nivel nacional o ya simplemente a un nivel básico de supervivencia humana. ¿De que sirve mantener a personas que dicen luchar por nosotros y darles parte de nuestro esfuerzo para nada?¿De que sirve escuchar todos esos discursos si después no pueden cumplir las promesas que nos hicieron y se quedan como simples funcionarios que están ahí sin nuestra confianza cobrando de nuestro trabajo y teniendo nosotros que luchar por pagar un alquiler o tener de comer por culpa de su ego?
Puedo afirmar que si hace falta una dictadura, no una que busque enemigos, si no una que solucione la incompetencia antes que llegue el desastre que está por venir, una vez más.